La Tonelería Nadalié conserva un talante familiar que posibilita su independencia y le aporta una valiosa visión de continuidad. Durante cinco generaciones, la casa bordelesa, instalada en el Médoc y con presencia en todo el mundo, desarrolla con pasión un catálogo de productos adaptados a todas las necesidades de los viticultores (barricas, cubas, fudres...).